NOS SALUDAMOS
¡Buenos días! Empezamos este MARTES SANTO sintiendo que Dios está con nosotros, que su Palabra vibra en nosotros y poniendo en sus manos todo lo bueno que nos traiga el día de hoy. Le agradecemos su amor y su presencia cercana entre nosotros.
NOS SERENAMOS
Cerramos los ojos e imaginamos que estamos contemplando un paisaje, lleno de paz.
- Realizamos tres respiraciones profundas y nos sentimos muy bien.
- Con nuestra mente abrimos nuestro corazón a Dios que nos habla.
Y comenzamos nuestra oración:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. En el nom del Pare i del Fill i de l'Esperit Sant. Amén. No nome do Pai e do Fillo e do Espírito Santo. Amén. In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen. Au Nom du Pére et du FIls et du Saint-Esprit. Amen.
Martes Santo. Lectura del santo evangelio según
san Juan (13,21-33.36-38):
En aquel tiempo,
estando Jesús a la mesa con sus discípulos, se turbó en su espíritu y dio
testimonio diciendo:
– «En verdad, en verdad os digo: uno de vosotros me va a entregar».
REFLEXIONAMOS:
Este Evangelio nos coloca
frente al misterio del corazón humano. Judas traiciona, Pedro promete fidelidad
y termina negando, y Jesús —conociendo todo— sigue amando. En la mesa de la
Última Cena se mezclan la debilidad, la mentira, el miedo y, aun así, la
misericordia. Nadie queda excluido del amor de Cristo, ni siquiera quien le
falla.
En este Martes Santo, Jesús nos invita a mirarnos con verdad. Todos
llevamos dentro fragilidades, incoherencias y temores. Pero el Señor no se
escandaliza de nuestras caídas: Él mira más allá del pecado y confía en la
posibilidad de conversión. La pregunta no es si fallaremos, sino si, después de
caer, estaremos dispuestos a volver a Él con humildad.
REZAMOS JUNTOS
Señor Jesús,
conoces mis promesas y también mis
caídas.
Sabes cuántas veces digo que te
seguiré
y cuántas veces el miedo me hace
negarte.
No apartes tu mirada de mí
cuando mi fidelidad se debilite.
Regálame un corazón humilde
que sepa reconocer su fragilidad
y confiar siempre en tu
misericordia.
Que nunca me aleje de Ti,
aunque haya fallado.
Amén.
Señor Jesús,
conoces mis promesas y también mis
caídas.
Sabes cuántas veces digo que te
seguiré
y cuántas veces el miedo me hace
negarte.
No apartes tu mirada de mí
cuando mi fidelidad se debilite.
Regálame un corazón humilde
que sepa reconocer su fragilidad
y confiar siempre en tu
misericordia.
Que nunca me aleje de Ti,
aunque haya fallado.
Amén.
NOS DESPEDIMOS
Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. Mare Divina Pastora, prega per nosaltres. Nai Divina Pastora, roga por nós. Mother Divine Shepherdess, pray for us. Mère Divine Bergère, priez pour nous.
San José de Calasanz, san Faustino Míguez y beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. Sant Josep de Calasanz, san Faustino Míguez i beata Victòria Valverde, pregueu per nosaltres. San Xosé de Calasanz, san Faustino Míguez e beata Victoria Valverde, rogade por nós. Saint Joseph Calasanz, Saint Faustino Míguez and Blessed Victoria, pray for us. Saint Joseph de Calasanz, Saint Faustino Míguez et Bénis Victoria, priez pour nous.
Comentarios
Publicar un comentario