NOS SALUDAMOS
¡Buenos días! Te estábamos esperando, ¿nos ponemos en marcha?
NOS SERENAMOS
Antes de comenzar el trabajo del día, para por unos minutos, para serenarte y ofrecer tu tiempo a Jesús. Comienza relajándote y tomando conciencia de ti mismo/a:
- Ponte derecho/a en tu silla, coloca tu espalda recta, y tus pies firmes en el suelo. Trata de estar lo más cómodo/a posible.
- Tus brazos están relajados también, colocados sobre tus rodillas o sobre tu mesa. No hay tensión en tu cuerpo.
- Cierra los ojos, deja a un lado todo lo que traes en tu cabeza y en tu corazón, y céntrate únicamente en tu respiración.
- Haz tres respiraciones profundas, llena tus pulmones con todo el aire que puedas, retenlo unos segundos y expúlsalo despacio por la boca.
- Retoma tu respiración habitual, y disponte a encontrarte con el Señor en la oración.
NOS PREPARAMOS PARA LA ORACIÓN
Comenzamos haciendo despacio la señal de la cruz:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
En el nom del Pare i del Fill i de l’Esperit Sant. Amén.
No nome do Pai e do Fillo e do Espírito Santo. Amén.
In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen.
Au Nom du Pére et du Fils et du Saint-Esprit. Amen.
JESÚS NOS DICE
"Hágase en mí según tu palabra." Lucas 1, 38.
CONTEMPLAMOS
REFLEXIONAMOS
María dice “sí” a la voluntad grande de Dios, y así abre la puerta del mundo a Dios. Ella acepta la Voluntad, acepta encarnar al Hijo de Dios, sabiendo que no será un camino fácil. Sabe que tendrá que enfrentarse a mucho miedo, a mucho dolor, pero por encima de todo, confía en el Padre, y eso la hace seguir adelante.
María nos invita a decir también a nosotros que “sí”, aunque a veces resulta extremadamente difícil. María nos muestra su corazón abierto y generoso, para que cada día podamos decir “sí” al amor de Dios, donde encontramos la verdadera felicidad.
REZAMOS JUNTOS
Consagración a la Divina Pastora
Divina Pastora, Madre mía,
yo hija/o tuya/o me ofrezco a ti
y te consagro para siempre
todo lo que me queda de vida.
Mi cuerpo con todas sus miserias,
mi alma con todas sus flaquezas,
mi corazón con todos sus afectos y deseos.
Todas mis oraciones, trabajos, amores,
sufrimientos y combates;
en especial mi muerte con todo lo que le acompañe,
mis últimos dolores y mi última agonía.
Madre, acuérdate de esta/e tu hija/o
y de la consagración que te hace.
Y si yo, vencida/o por el desaliento y la tristeza,
llegara alguna vez a olvidarme de ti,
te pido por el amor que tienes a Jesús
me protejas como hija/o tuya/o
hasta que esté contigo en el cielo.
Amén.
NOS DESPEDIMOS
Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. Mare Divina Pastora, prega per nosaltres. Nai Divina Pastora, roga por nós. Mother Divine Shepherdess, pray o rus. Mère Divine Bergère, priez pour nous.
San José de Calasanz, san Faustino Míguez y beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. Sant Josep de Calasanz, san Faustino Míguez i beata Victoria Valverde, pregueu per nosaltres. San Xosé de Calasanz, san Faustino Míguez e beata Victoria Valverde, rogade por nós. Saint Joseph Calasanz, Saint Faustino Míguez and Blessed Victoria, pray o rus. Saint Joseph de Calasanz, Saint Faustino Míguez et Bénis Victoria, priez pour nous.
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