HOY, VIERNES, 13 de febrero, rezamos con el EVANGELIO DEL DOMINGO.


 

NOS SALUDAMOS

¡Buenos días! Hoy terminamos la semana con el evangelio del próximo domingo en nuestra oración de comienzo de día.

NOS SERENAMOS

Siéntate cómodamente, con la espalda recta pero relajada. Cierra los ojos o deja la mirada suave.

Respira despacio…
Inhala por la nariz contando hasta cuatro…
Y suelta el aire lentamente por la boca.
Otra vez… más tranquilo.

· Siente tu cuerpo apoyado. Relaja los hombros, el cuello, la cara. Deja que las manos descansen.

· Imagina un lugar que te dé paz. Observa su luz, sus colores, su calma. Estás bien. Estás tranquilo.

· En ese silencio, siente que Dios está contigo. Repite por dentro:
“Gracias por este día. Camina conmigo.”

Respira hondo una vez más…
Mueve los dedos de manos y pies…
Y, cuando quieras, abre los ojos.

Que esta paz te acompañe hoy.

Y comenzamos nuestra oración:

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. En el nom del Pare i del Fill i de l'Esperit Sant. Amén. No nome do Pai e do Fillo e do Espírito Santo. Amén. In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen. Au Nom du Pére et du FIls et du Saint-Esprit. Amen. 

EL EVANGELIO del domingo NOS DICE:   


Lectura del santo evangelio según san Marcos

En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos.

Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua.

Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo:
«Effetá» (esto es: «ábrete»).

Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente.

Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos.

Y en el colmo del asombro decían:
«Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos».

Palabra de Dios.

(Mc 7, 31-37)

PENSAMOS.

    Este pasaje nos muestra a Jesús como alguien que se detiene ante quienes más necesitan ayuda. El hombre sordo y con dificultad para hablar vivía aislado del mundo, sin poder comunicarse ni participar plenamente en la vida de los demás. Jesús no lo trata como un problema, sino como una persona con dignidad y con capacidad de vivir plenamente.

    Esto nos invita a pensar: ¿a quién dejamos fuera en nuestro día a día? ¿A quién ignoramos o no escuchamos en clase, en el grupo de amigos, en la familia? Jesús nos enseña que escuchar de verdad y dar atención a los demás es un acto de amor.

    Además, el milagro nos recuerda que la fe abre caminos. No se trata solo de creer que Jesús puede hacer cosas increíbles, sino de confiar en que Él puede actuar a través de nosotros. Así como tocó al hombre y le devolvió la vida plena, nosotros también podemos ayudar a abrir “los oídos y la voz” de quienes necesitan nuestra atención, apoyo o amistad.

    Finalmente, la reacción de admiración de la gente nos enseña que cuando hacemos el bien, incluso de manera sencilla, causa un impacto. No hace falta hacer cosas enormes; escuchar, acompañar, ser solidario, animar a alguien que lo necesita… todo eso puede transformar vidas.

REZAMOS JUNTOS 

Declara la guerra al Hambre: ACCIÓN Y TESTIMONIO.

Espíritu Santo,

Haznos valientes para actuar con generosidad y coherencia. Que nuestro compromiso no quede en palabras, sino que se traduzca en obras: compartir, colaborar con proyectos solidarios, educarnos y sensibilizar a otros. Ayúdanos a ser luz en medio de la indiferencia y a trabajar por un mundo donde todos tengan acceso a lo necesario para vivir con dignidad. Señor, que nuestra fe se convierta en esperanza activa para los demás.

Amén.

NOS DESPEDIMOS 

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. Mare Divina Pastora, prega per nosaltres. Nai Divina Pastora, roga por nós. Mother Divine Shepherdess, pray for us. Mère Divine Bergère, priez pour nous.

San José de Calasanz, san Faustino Míguez y beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. Sant Josep de Calasanz, san Faustino Míguez i beata Victòria Valverde, pregueu per nosaltres. San Xosé de Calasanz, san Faustino Míguez e beata Victoria Valverde, rogade por nós. Saint Joseph Calasanz, Saint Faustino Míguez and Blessed Victoria, pray for us. Saint Joseph de Calasanz, Saint Faustino Míguez et Bénis Victoria, priez pour nous.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. En el nom del Pare i del Fill i de l'EsperitSant. Amén. No nome do Pai e do Fillo e do Espírito Santo. Amén. In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen. Au Nom du Pére et du Fils et du Saint-Esprit. Amen.

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