HOY 2 de ABRIL, JUEVES SANTO...REZAMOS CON EL EVANGELIO del DÍA.

 


                    


NOS SALUDAMOS 


¡Buenos días! Comenzamos esta mañana a las puertas de los días más importantes para nosotros. Hoy es Jueves Santo, el día en el que recordamos la Última Cena y el gran gesto de Jesús lavando los pies a sus amigos; es el día del amor fraterno y del servicio a los demás.

Ponemos todo lo que vamos a compartir durante esta jornada en manos de Dios, pidiéndole que nos enseñe a amar y a servir a quienes nos rodean. 

 

NOS SERENAMOS. 

Renovemos nuestro espíritu, vamos a crear un espacio interior de paz.  Para ello:

  • nos ponemos cómodos; cierra los ojos y siente cómo tu cuerpo se relaja. 
  • Imagina que estás en un lugar tranquilo y sereno.  
  • Realiza tres respiraciones profundas y siente cómo la tensión se disipa.  
  • Con tu mente en calma, abre tu corazón a la presencia de Dios. Sabemos que Dios está con nosotros; lo escuchamos y él nos escucha. 

 

Y comenzamos nuestra oración: 

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.En el nom del Pare i del Fill i de l'Esperit Sant. Amén.No nome do Pai e do Fillo e do Espírito Santo. Amén.In thenameoftheFather and ofthe Son and oftheHolySpirit. Amen. Au Nom du Pére et du FIls et du Saint-Esprit. Amen. 


EVANGELIO del JUEVES SANTO

Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.

Estaban cenando; ya el diablo había suscitado en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la intención de entregarlo; y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.

Llegó a Simón Pedro, y este le dice:
«Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?».

Jesús le replicó:
«Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde».

Pedro le dice:
«No me lavarás los pies jamás».

Jesús le contestó:
«Si no te lavo, no tienes parte conmigo».

Simón Pedro le dice:
«Señor, no solo los pies, sino también las manos y la cabeza».

Jesús le dice:
«Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos».

Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios».

Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:
«¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis».

                     PALABRA DE DIOS


REFLEXIONAMOS

Cuando vemos a Jesús lavar los pies a sus amigos, puede parecernos solo un gesto bonito de ayuda o de humildad. Pero en realidad significa algo mucho más profundo.

Jesús está mostrando cómo va a amar hasta el final: entregando su vida por los demás. En aquel tiempo, los discípulos eran los que debían darlo todo por su maestro… pero Jesús hace justo lo contrario: es Él quien se entrega por sus amigos.

Por eso Pedro no lo entiende al principio. Solo más tarde comprenderá que ese gesto era una forma de explicar lo que iba a pasar: que Jesús iba a dar su vida por amor.

Jesús no responde al odio con odio, ni a la violencia con violencia. Él elige amar hasta el final, incluso a quienes le fallan, como Judas.

Hoy, este gesto nos invita a preguntarnos:
¿Sé ayudar a los demás? ¿Sé querer incluso cuando no es fácil?

Porque seguir a Jesús no es solo creer en Él, sino aprender a vivir como Él: sirviendo, perdonando y amando siempre.


REZAMOS JUNTOS 


Señor Jesús, en este Jueves Santo,

te damos las gracias porque nos enseñas a amar hasta el final.

Gracias por hacerte pequeño y servir a los demás,

lavando los pies a tus amigos y mostrándonos cómo quieres que vivamos.

Ayúdanos a comprender que amar es ayudar, perdonar y estar atentos a los demás,

también cuando no es fácil.

Que en nuestras casas, clases y en el patio

sepamos ser como Tú: sencillos, generosos y dispuestos a servir.

                                                                    Amén.



NOS DESPEDIMOS 

 Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. Mare Divina Pastoraprega per nosaltresNai Divina Pastoraroga por nósMother Divine Shepherdess, pray for us. Mère Divine Bergèrepriez pour nous. 

San José de Calasanzsan Faustino Míguez y beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. Sant Josep de Calasanz, san Faustino Míguez i beata Victòria Valverde, pregueu per nosaltres. San Xosé de Calasanz, san Faustino Míguez e beata Victoria Valverde, rogade por nós. Saint Joseph CalasanzSaint Faustino Míguez and Blessed Victoria, pray for us. Saint Joseph de Calasanz, Saint Faustino Míguez et Bénis Victoriapriez pour nous. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. En el nom del Pare i del Fill i de l'EsperitSant. Amén. No nome do Pai e do Fillo e do Espírito Santo. AménIn the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen. Au Nom du Pére et du Fils et du Saint-Esprit. Amen. 

 


 

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