HOY VIERNES, 17 de ABRIL...REZAMOS CON EL EVANGELIO DEL DOMINGO

 

Ministerio de... - Ministerio de Catequesis Puerto Rico                                                             



NOS SALUDAMOS 

¡Buenos días!  

Nos regalamos ahora un momento de calma para mirarnos por dentro y dar gracias por el don de la vida. Ponemos todo lo que vamos a vivir en manos de Dios.  


NOS SERENAMOS 

Para comenzar este día con paz en nuestro interior, vamos a hacer un pequeño ejercicio de silencio y atención.  

Nos sentamos cómodamente y apoyamos bien los pies en el suelo. Céntrate en tu respiración, siente cómo entra el aire en ti, Dios está con nosotros, expulsa despacio todo el aire, Él nos sostiene. Sentimos el latido de nuestro corazón y recordamos que la vida es un regalo.  

Guardamos unos segundos de silencio para sentir la presencia de Dios que nos acompaña y nos regala un nuevo día.  

Y comenzamos nuestra oración: 

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.En el nom del Pare i del Fill i de l'Esperit Sant. Amén.No nome do Pai e do Fillo e do Espírito Santo. Amén.In thenameoftheFather and ofthe Son and oftheHolySpirit. Amen. Au Nom du Pére et du FIls et du Saint-Esprit. Amen. 

 

EL EVANGELIO del domingo NOS DICE:   

 

Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 1-15 

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. 

Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. 

Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: 
«¿Con qué compraremos panes para que coman estos?». 

Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. 

Felipe le contestó: 
«Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo». 

Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: 
«Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?». 

Jesús dijo: 
«Decid a la gente que se siente en el suelo». 

Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil. 

Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. 

Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: 
«Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda». 

Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: 
«Este es verdaderamente el Profeta que va a venir al mundo». 

Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.      

Palabra de Dios. 

 

PENSAMOS 



La palabra de hoy nos enseña que, aunque a veces pensemos que tenemos muy poco para ofrecer, cuando lo ponemos en manos de Dios puede convertirse en algo grande. Los discípulos creían que cinco panes y dos peces no eran suficientes para tanta gente, pero Jesús demuestra que la generosidad y la confianza pueden multiplicar lo pequeñolo pequeño también es muy valioso cuando se comparte.  

A veces pensamos que lo que podemos hacer por los demás es poco: ayudar a un compañero, compartir algo, escuchar a alguien… pero cuando actuamos con generosidad, ese pequeño gesto puede hacer mucho bien. 

Cuando cada uno aporta lo que tiene, por pequeño que parezca, se puede lograr mucho. EL Evangelio nos invita a confiar más en Dios y a ser generosos con los demás. 

¿Cómo puedo demostrar generosidad en mi día a día?


 

REZAMOS JUNTOS

 

Consagración a la Divina Pastora  

Divina Pastora, Madre mía,  

yo hija/o tuya/o me ofrezco a ti  

y te consagro para siempre  

todo lo que me queda de vida.  

Mi cuerpo con todas sus miserias,  

mi alma con todas sus flaquezas,  

mi corazón con todos sus afectos y deseos.  

Todas mis oraciones, trabajos, amores,  

sufrimientos y combates;  

en especial mi muerte con todo lo que le acompañe,  

mis últimos dolores y mi última agonía.  

Madre, acuérdate de esta/e tu hija/o  

y de la consagración que te hace.  

Y si yo, vencida/o por el desaliento y la tristeza,  

llegara alguna vez a olvidarme de ti,  

te pido por el amor que tienes a Jesús  

me protejas como hija/o tuya/o  

hasta que esté contigo en el cielo.  

Amén. 

 

NOS DESPEDIMOS 

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. Mare Divina Pastoraprega per nosaltresNai Divina Pastoraroga por nósMother Divine Shepherdesspray for usMère Divine Bergèrepriez pour nous. 

San José de Calasanzsan Faustino Míguez y beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. Sant Josep de Calasanz, san Faustino Míguez i beata Victòria Valverde, pregueu per nosaltres. San Xosé de Calasanz, san Faustino Míguez e beata Victoria Valverde, rogade por nós. Saint Joseph CalasanzSaint Faustino Míguez and Blessed Victoria, pray for usSaint Joseph de Calasanz, Saint Faustino Míguez et Bénis Victoriapriez pour nous. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. En el nom del Pare i del Fill i de l'EsperitSant. Amén. No nome do Pai e do Fillo e do Espírito Santo. Amén. In the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit. Amen. Au Nom du Pére et du Fils et du Saint-Esprit. Amen. 

 

 

 

Comentarios