NOS SALUDAMOS
¡Buenos días! Antes de iniciar la oración nos preparamos haciendo paz en nuestro interior para sentir la presencia de Dios y que sea nuestro refugio durante toda la jornada.
NOS SERENAMOS
Siéntate en una postura cómoda.
Asegúrate de que tu espalda esté recta, pero sin tensión. Relaja los hombros. Coloca las manos sobre las piernas, con las palmas hacia arriba o unidas en posición de oración.
Cierra suavemente los ojos.
Comienza a prestar atención a tu respiración.
Siente cómo el aire llena tu cuerpo, cómo se ensancha tu pecho, y cómo con cada exhalación liberas cualquier tensión, cualquier preocupación.
Mientras respiras, lleva tu atención al corazón.
Imagina que allí dentro habita una pequeña luz. Es la presencia de Dios en ti.
En silencio, repite lentamente esta frase con cada respiración:
"Señor, en Ti confío. Guía mis pasos este día."
Permanece unos instantes en esta paz. Poco a poco, vamos abriendo los ojos.
En este momento, Dios se hace presente y te invita a escucharlo con el corazón. Comenzamos
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
HOY JESÚS NOS DICE...
Del Evangelio (Lc 12, 49-53)
“…No he venido a traer paz, sino división..”
En la imagen del lema hoy destacamos la Balanza, el equilibrio, la justicia, la paz. Cristo vino a traer la paz interior que tiene su fuente en el amor. Tranquilidad del alma en Dios.
REFLEXIONAMOS
Cristo viene a nuestro corazón para regalarnos paz. Una paz que no depende de que todo vaya bien, sino de saber que Dios nos ama y camina siempre a nuestro lado.
Cuando dejamos nuestras preocupaciones en sus manos, el alma encuentra descanso y serenidad. Su amor es la fuente que calma nuestro corazón y nos ayuda a vivir con confianza.
Que sepamos detenernos cada día, guardar silencio y dejar que Cristo habite en nosotros.
¿En qué momento de hoy voy a necesitar más la paz de Jesús?
REZAMOS JUNTOS
Señor Jesús,
Llena nuestro corazón de tu paz.
Ayúdanos a confiar en ti
Cuando lleguen las preocupaciones y a descansar en tu amor.
Danos un alma serena
Un corazón tranquilo
Y la fuerza para llevar paz a los demás.
Quédate con nosotros, Señor,
Y enséñanos a vivir siempre
Desde tu amor.
AMEN.
NOS DESPEDIMOS
Madre Divina Pastora, ruega por nosotros.
San José de Calasanz, san Faustino Míguez y beata Victoria Valverde, rogad por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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