Hoy jueves 8 de octubre....rezamos con los proyectos misioneros

NOS SALUDAMOS 

¡Buenos días! Antes de iniciar la oración nos preparamos haciendo paz en nuestro interior para sentir la presencia de Dios.

Comenzamos la mañana recordando a quien nos ama y nos reúne con alegría, Dios, para darle gracias por el nuevo día que nos regala.


NOS SERENAMOS

Nos sentamos con la espalda recta pero relajada, los dos pies bien apoyados en el suelo, cerramos los ojos y hacemos tres respiraciones profundas. 

Después, respiramos despacio, a nuestro ritmo…Imaginamos que estamos contemplando un paisaje, lleno de paz. Nos sentimos muy bien. 

Abrimos los ojos lentamente.

 Con nuestra mente en calma, abrimos nuestro corazón a Dios que nos habla.


 Comenzamos 

en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 


HOY JESÚS NOS DICE...

Del Evangelio (Lc 11,5-13)

“…Pedid y se os dará..”

 OBSERVAMOS



REFLEXIONAMOS

Hoy vamos a recordar los países en los que hay presencia y misión calasancia. Por orden de fundación: Comenzó S. Faustino en 1885 en España, Chile, Argentina, Uruguay, Colombia, Nicaragua, Guinea Ecuatorial, Ecuador, Camerún y las últimas en India en 2008.

¿Sabes localizarlos todos en el mapa?

En cada uno de estos lugares hay personas que necesitan oportunidades, educación, cariño y esperanza. Y allí están las Calasancias, haciendo realidad el sueño de Faustino Míguez: educar y acompañar, especialmente a quienes más lo necesitan. El propio Instituto señala que este legado de Faustino sigue estando en la base de sus proyectos misioneros.

Hoy queremos sentirnos unidos a ellos.

Porque una misión no empieza cuando viajamos lejos.

Empieza cuando somos capaces de mirar al otro y preguntarnos: “¿Qué puedo hacer yo por ti?”

 REZAMOS JUNTOS

Señor, te pedimos por los niños y jóvenes de nuestras misiones, para que tengan oportunidades para crecer y aprender.

Por las religiosas, educadores y personas que trabajan cada día allí, para que nunca les falte fuerza y esperanza.

Y por nosotros, para que sepamos descubrir que también aquí podemos ser misioneros: ayudando, compartiendo, acogiendo y poniendo nuestro corazón al servicio de los demás. 

AMEN

NOS DESPEDIMOS 

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 

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