HOY MIÉRCOLES 28 DE OCTUBRE...REZAMOS POR LOS PROYECTOS MISIONEROS CALASANCIOS

  

NOS SALUDAMOS 

¡Buenos días! 

Señor, te damos gracias por este nuevo día, por el reencuentro con los compañeros y por la oportunidad de aprender algo nuevo juntos.

NOS SERENAMOS

Siéntate cómodo, con la espalda recta pero relajada. Coloca las manos sobre las piernas.

Cierra suavemente los ojos y realiza tres reparaciones profundas.

Imagina que estás entregando tus preocupaciones a Dios como si fueran hojas que caen suavemente de tus manos.

Visualiza su presencia cálida y segura a tu alrededor, sosteniéndote firme.

En silencio, repite con fe: “Confío en Ti, Señor, mi refugio y fortaleza.” 

Deja que esta verdad se asiente en tu corazón. Siente la seguridad de que no estás solo.

Respira profundo una última vez y abre los ojos.


En este momento, Dios se hace presente y te invita a escucharlo con el corazón. Comenzamos 

en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.  


HOY JESÚS NOS DICE...

Del Evangelio (Lc 6, 12-19)

“…Escogió entre ellos a doce a los que también nombró apóstoles…”

 OBSERVAMOS


 

 

 

Son algunas de las Religiosas calasancias que están trabajando proyectos calasancios de Montevideo, Buenos Aires, Guinea Ecuatorial.

REFLEXIONAMOS

En el evangelio Jesús no elige a sus discípulos para que se queden quietos, sino para enviarlos a llevar esperanza allí donde más se necesita.

Esto es precisamente lo que hacen las Religiosas Calasancias que llevan adelante los proyectos misioneros en lugares como Guinea Ecuatorial, Argentina, India y otros países. Siguiendo el carisma de san Faustino Míguez, se acercan a niños, jóvenes y familias, especialmente a quienes tienen menos oportunidades, ofreciéndoles educación, acompañamiento y posibilidades para construir un futuro mejor.

Ellas también escucharon una llamada y respondieron con su vida. No se quedaron en las buenas intenciones: se pusieron en camino y convirtieron su vocación en servicio.

Y nosotros, ¿pensamos que la misión es solo cosa de quienes se van lejos?

 ¡No! Jesús también nos llama a cada uno. Quizá nuestro lugar de misión sea el aula, el patio, nuestra familia o nuestro grupo de amigos.

 REZAMOS JUNTOS

Jesús, gracias por llamar a tantas personas a entregar su vida al servicio de los demás.

Bendice a las Religiosas Calasancias que llevan tu amor a las misiones y acompañan a niños y jóvenes en Guinea Ecuatorial, Camerún, América, India y otros lugares.

Ayúdanos a escuchar tu llamada y a descubrir que también nosotros podemos ser misioneros allí donde estamos.

Que pongamos corazón en lo que hacemos y sumemos compromiso para construir un mundo más justo, fraterno y lleno de esperanza. 

Amén.

NOS DESPEDIMOS 

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 

Comentarios