NOS SALUDAMOS
¡Buenos días! Llegamos al final de la semana, te invito a que repases lo bueno vivido durante estos días y a que des gracias por ello.
NOS SERENAMOS
Siéntate en silencio.
Deja que tu cuerpo se asiente: espalda recta, hombros relajados, mandíbula suelta.
Coloca tus manos descansando.
Cierra los ojos suavemente. Respira tres veces profundamente.
Ahora, respira a tu ritmo, de una manera natural, sin forzar.
Imagina que estás en la playa, el mar está delante. Al inhalar, siente que una ola viene hacia ti, al exhalar, observa cómo la ola se retira.
Lo repetimos varias veces. Poco a poco vamos abriendo los ojos.
En este momento, Dios se hace presente y te invita a escucharlo con el corazón. Comenzamos
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
HOY JESÚS NOS DICE...
Lectura del Evangelio de Mateo 22, 15‑21
Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra. Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres. Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.
Palabra del Señor
REFLEXIONAMOS
Este domingo la Iglesia celebra el centenario del DOMUND con el lema «Uno en Cristo, unidos en la misión”
A veces pensamos que la misión es cosa de sacerdotes, religiosas o personas que se van muy lejos para ayudar a otros. Pero el DOMUND nos recuerda que todos estamos llamados a ser misioneros.
Ser misionero no significa necesariamente viajar. Significa hacer presente a Jesús allí donde estamos.
En el colegio, en casa, con los amigos, en las redes sociales o en el deporte, podemos preguntarnos:
¿Qué estoy transmitiendo a los demás con mi manera de vivir?
Podemos transmitir indiferencia, críticas y egoísmo… o podemos transmitir esperanza, respeto, solidaridad y amor.
Jesús nos invita a no vivir solamente pensando en nosotros mismos. Somos parte de algo mucho más grande. Somos uno en Cristo.
Y cuando estamos unidos, podemos hacer mucho más.
REZAMOS JUNTOS
Divina Pastora, Madre mía,
yo hija/o tuya/o me ofrezco a ti
y te consagro para siempre
todo lo que me queda de vida.
Mi cuerpo con todas sus miserias,
mi alma con todas sus flaquezas,
mi corazón con todos sus afectos y deseos.
Todas mis oraciones, trabajos, amores,
sufrimientos y combates;
en especial mi muerte con todo lo que le acompañe,
mis últimos dolores y mi última agonía.
Madre, acuérdate de esta/e tu hija/o
y de la consagración que te hace.
Y si yo, vencida/o por el desaliento y la tristeza,
llegara alguna vez a olvidarme de ti,
te pido por el amor que tienes a Jesús
me protejas como hija/o tuya/o
hasta que esté contigo en el cielo.
Amén.
NOS DESPEDIMOS
Madre Divina Pastora, ruega por nosotros.
San José de Calasanz, san Faustino Míguez y beata Victoria Valverde, rogad por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
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