Hoy lunes 02 de noviembre.... rezamos con una imagen

 NOS SALUDAMOS 

¡BUENOS DÍAS! 

Comenzamos la semana con un nuevo regalo: la vida.

Hoy, 2 de noviembre, la Iglesia celebra el Día de los Fieles Difuntos,

una jornada en la que recordamos con cariño a todas las personas que ya han partido a la casa del Padre.


NOS SERENAMOS 

Antes de hablar o escuchar, necesitamos preparar el corazón. Necesitamos un momento para entrar en calma, dejar a un lado lo que nos distrae y abrirnos a lo que Dios quiere decirnos hoy.  

  • Siéntate derecho en la silla. 

  • Cierra los ojos un momento y respira profundamente tres veces. 

  • Imagina que con cada respiración dejas a un lado el cansancio, las prisas o las preocupaciones, y que en tu interior se enciende una luz que te llena de paz. 

  • Quédate en silencio unos segundos y abre tu corazón a lo que vas a ver y escuchar. 

  • Así, como estás ahora, Dios te quiere y te habla...


Por eso, comenzamos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.  


HOY JESÚS NOS DICE...

«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí» (Juan 14, 6).


 OBSERVAMOS


 

REFLEXIONAMOS

En la imagen vemos dos formas de recordar a quienes ya no están físicamente con nosotros:

encender una vela y cuidar con cariño el lugar donde descansan nuestros seres queridos.

Cada vela representa un recuerdo, una oración, un gracias y, sobre todo, una luz de esperanza.

Cuando visitamos el cementerio, llevamos flores, limpiamos una tumba o encendemos una vela,

expresamos que esas personas siguen siendo importantes para nosotros y que no las olvidamos.

Hoy, en el Día de los Fieles Difuntos, Jesús nos invita a mirar más allá de la tristeza y a confiar en sus palabras: Él es el camino, la verdad y la vida. Nuestra fe nos recuerda que la muerte no es el final, sino el paso hacia una vida nueva junto a Dios.
Hoy, encedemos una luz en nuestro corazón por todas las personas que han fallecido recientemente en el accidente ferroviario de Urda.
Rezamos por ellas y pedimos al Señor que acompañe y dé consuelo a sus familiares y amigos.

Aunque algunas personas ya no puedan caminar a nuestro lado, su recuerdo, su cariño y todo lo que nos enseñaron permanecen vivos en nosotros. Y nosotros podemos mantener viva su luz compartiendo el amor, cuidando de los demás y haciendo el bien.

 REZAMOS JUNTOS

Señor Jesús, hoy ponemos en tus manos a nuestros seres queridos difuntos.

Gracias por sus vidas, por su cariño y por todos los momentos compartidos.

Te pedimos que les concedas la paz en tu Reino

y acompañes a sus familiares y amigos, que hoy sienten su ausencia. 

Llena nuestros corazones de consuelo, fortaleza y esperanza.

Que nunca olvidemos tus palabras: «Yo soy el camino y la verdad y la vida», 

y confiemos siempre en tu promesa de vida eterna.

Dales, Señor, el descanso eterno.

Y brille para ellos la luz perpetua.

Que descansen en paz. Amén.


NOS DESPEDIMOS 

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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