HOY MARTES 03 DE NOVIEMBRE … REZAMOS CON EL LEMA

 NOS SALUDAMOS 

¡BUENOS DÍAS! 

Hoy es un nuevo día para aprender, ayudar y dar lo mejor de nosotros mismos. Cada pequeño gesto cuenta y puede alegrar la vida de quienes nos rodean. Que vivamos este día con ilusión, alegría y un corazón abierto a los demás.


NOS SERENAMOS

Antes de hablar o escuchar, necesitamos preparar el corazón.

Necesitamos un momento para entrar en calma,

dejar a un lado lo que nos distrae y abrirnos a lo que Dios quiere decirnos hoy.  

  • Siéntate derecho en la silla. 

  • Cierra los ojos un momento y respira profundamente tres veces. 

  • Imagina que con cada respiración dejas a un lado el cansancio, las prisas o las preocupaciones,

  • y que en tu interior se enciende una luz que te llena de paz. 

  • Quédate en silencio unos segundos y abre tu corazón a lo que vas a ver y escuchar. 

  • Así, como estás ahora, Dios te quiere y te habla...


Por eso, comenzamos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.  


HOY JESÚS NOS DICE...

«El amo de casa, irritado, dijo al criado: Sal aprisa a las plazas y calles de la ciudad y trae aquí a pobres, mancos, ciegos y cojos. Regresó el criado y le dijo: Señor, se ha hecho lo que ordenabas y todavía sobra sitio. El amo dijo al criado: Sal a los caminos y veredas y oblígalos a entrar hasta que se llene la casa»

(Lucas 14, 21-24).


 ESCUCHAMOS


En el Evangelio de hoy, Jesús cuenta la parábola

de un hombre que prepara un gran banquete e invita a muchas personas.

Sin embargo, cuando llega el momento, los invitados empiezan a poner excusas:

uno tiene trabajo, otro tiene asuntos personales y otro tiene otras preocupaciones. 


Entonces el dueño de la casa hace algo sorprendente:

invita a otras personas para que nadie se quede sin participar en la fiesta. 


Este Evangelio nos recuerda que Dios siempre nos invita a formar parte de su proyecto de amor.

Pero la pregunta es: ¿cómo respondemos nosotros a esa invitación? 


El lema de este curso, “Ponle corazón y súmale compromiso”, nos da una pista.

Poner corazón significa vivir con amor, con atención a los demás y con ganas de hacer el bien.

Pero no basta con tener buenas intenciones.

También hay que sumar compromiso: actuar, colaborar, ayudar y responder cuando alguien nos necesita.

Los invitados del Evangelio tenían muchas excusas.

Nosotros también podemos tenerlas: “ya lo hará otro”, “no tengo tiempo”, “no me apetece”.

Pero Jesús nos invita a abrir el corazón y a comprometernos de verdad. 

Hoy podemos preguntarnos si estamos aceptando la invitación de Dios a construir un mundo mejor

o si estamos demasiado ocupados.



REFLEXIONAMOS

 

  • ¿Qué excusas pongo a veces para no ayudar o comprometerme con los demás?

  • ¿Qué puedo hacer hoy para poner más corazón y más compromiso en mi vida?


REZAMOS JUNTOS

Señor Jesús, 

gracias porque cada día nos invitas a formar parte de tu gran familia. 

Ayúdanos a no poner excusas cuando podemos hacer el bien. 

Danos un corazón generoso para ayudar a los demás 

y un compromiso firme para actuar cuando alguien nos necesite. 

Que sepamos responder a tu llamada con alegría,

compartiendo nuestro tiempo, nuestras capacidades y nuestra amistad. 

Haz que este curso vivamos de verdad nuestro lema.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


NOS DESPEDIMOS 

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 

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