HOY VIERNES 6 DE NOVIEMBRE… REZAMOS CON EL EVANGELIO DEL DOMINGO

 


NOS SALUDAMOS

¡BUENOS DÍAS! 
Hoy llegamos al final de la semana escolar. Miremos hacia atrás y demos gracias a Dios por lo que hemos aprendido y compartido juntos. Pongamos en sus manos este viernes, para vivirlo con ilusión y terminar la semana dando lo mejor de nosotros.

NOS SERENAMOS

Antes de hablar o escuchar, necesitamos preparar el corazón. Necesitamos un momento para entrar en calma, dejar a un lado lo que nos distrae y abrirnos a lo que Dios quiere decirnos hoy.  

  • Siéntate derecho en la silla. 
  • Cierra los ojos un momento y respira profundamente tres veces. 
  • Imagina que con cada respiración dejas a un lado el cansancio, las prisas o las preocupaciones, y que en tu interior se enciende una luz que te llena de paz. 
  • Quédate en silencio unos segundos y abre tu corazón a lo que vas a ver y escuchar. 
  • Así, como estás ahora, Dios te quiere y te habla... 

Por eso, comenzamos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.


HOY LA PALABRA DE DIOS NOS DICE…

Evangelio según san Mateo 25,1-13


Entonces el reinado de Dios será como diez muchachas que salieron con sus candiles a recibir al novio. Cinco eran necias y cinco prudentes. Las necias tomaron sus candiles pero no llevaron aceite. Las prudentes llevaban frascos de aceite con sus candiles. Como el novio tardaba, les entró el sueño y se durmieron. A media noche se oyó un clamor: ¡Aquí está el novio, salid a recibirlo! Todas las muchachas se despertaron y se pusieron a preparar sus candiles. Las necias pidieron a las prudentes: Dadnos algo de vuestro aceite porque se nos apagan los candiles. Contestaron las prudentes: A ver si no basta para todas; es mejor que vayáis a comprarlo a la tienda. Mientras iban a comprarlo, llegó el novio. Las que estaban preparadas entraron con él en la sala de bodas y la puerta se cerró. Más tarde llegaron las otras muchachas diciendo: Señor, Señor, ábrenos. Él respondió: Os aseguro que no os conozco. Por tanto, vigilad, porque no conocéis ni el día ni la hora.

Palabra del Señor

Gloria a ti Señor Jesús.


REFLEXIONAMOS

A primera vista, la parábola que nos cuenta Jesús en el Evangelio parece hablar solo de estar atentos. Pero en realidad Jesús nos está hablando de algo mucho más profundo: de cómo vivimos cada día. 

Las jóvenes prudentes no hicieron nada espectacular. Simplemente fueron previsoras y se prepararon. Del mismo modo, la vida cristiana no se construye con grandes gestos aislados, sino con pequeñas decisiones diarias: estudiar con esfuerzo, ser sinceros, ayudar a quien lo necesita, rezar, cumplir nuestros compromisos y hacer el bien, aunque nadie nos vea. 

El aceite de las lámparas puede representar todo aquello que vamos acumulando en nuestro corazón: bondad, generosidad, fe, servicio, amistad y amor. Ese "aceite" no se consigue de repente; se va llenando poco a poco con nuestras acciones de cada día. 

Jesús nos invita a preguntarnos si estamos viviendo de manera superficial o si estamos construyendo algo sólido dentro de nosotros. Cuando lleguen los momentos importantes de la vida, no bastarán las excusas. Lo que contará será el corazón que hemos cultivado y el compromiso con el que hemos vivido. 

¿Qué estoy haciendo cada día para llenar mi lámpara de buenas acciones y de amor?



REZAMOS JUNTOS


CONSAGRACIÓN A LA DIVINA PASTORA

Divina Pastora, Madre mía, 

yo hija/o tuya/o me ofrezco a ti 

y te consagro para siempre 

todo lo que me queda de vida. 

Mi cuerpo con todas sus miserias, 

mi alma con todas sus flaquezas, 

mi corazón con todos sus afectos y deseos. 

Todas mis oraciones, trabajos, amores, 

sufrimientos y combates; 

en especial mi muerte con todo lo que le acompañe, 

mis últimos dolores y mi última agonía. 

Madre, acuérdate de esta/e tu hija/o 

y de la consagración que te hace. 

Y si yo, vencida/o por el desaliento y la tristeza, 

llegara alguna vez a olvidarme de ti, 

te pido por el amor que tienes a Jesús 

me protejas como hija/o tuya/o 

hasta que esté contigo en el cielo. 

Amén.

NOS DESPEDIMOS

Madre Divina Pastora, ruega por nosotros. 

San José de Calasanz, san Faustino Míguez y beata Victoria Valverde, rogad por nosotros. 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 


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